Después de años sin verse, se reúnen cuatro amigos a comer. Fue lindo, pero al irme, hay cansancio extraño. Pasó tiempo agradable, pero no tocó el fondo del corazón.
Una persona con ese malestar cambió su manera de relacionarse. Invita personas, pero de a dos. Solo dos, nunca más. Con eso, las amistades se hicieron profundas.
Con muchos, lo importante nunca sale del fondo
Reunirse de cuatro o cinco, la palabra pasa de mano en mano. Quien maneja el grupo, quien asiente, quien ríe, quien cambia tema. Para que todos disfruten, los temas se quedan en superficie. Chismes del trabajo, modas nuevas, dónde viajaste, dónde comiste.

