Ves una oferta y compras. Te falta algo y lo repones. Mientras tanto el carrito crece. Fin de mes: el recibo te sorprende.
No es debilidad ni salario insuficiente. Es que nunca decidiste qué día compras.
Cambiar cómo compras es lo segundo. Lo primero: cambiar cuándo compras.
"Compro cuando me hace falta" deja tu cartera sin mapa
Abres la nevera: sin huevos. Paso por la tienda después del trabajo. Compras huevos y la carpeta tiene otros tres artículos.

