Antes de dormir, después de revisar lo de mañana y la semana, alguien toma cinco minutos. Cierra los ojos e imagina. El planeta en cincuenta años. Las personas viviendo cómo. El mundo que habrá.
No es para predecir. Es para ver desde lejos. Y desde allá, las cosas pequeñas de hoy tienen otro peso.
Pensar solo en corto termina en compras sin sentido
Si tu tiempo es solo hoy y mañana, la lógica es simple: barato, fácil, conveniente. Pero cuando ese lógica se acumula, la vida se siente vacía. Comprar porque es barato, no porque dure. Elegir lo fácil, no lo bueno.

