"La reunión de mañana se mueve de la mañana a la tarde".
Cuando una palabra así llega al atardecer, el rompecabezas del día que armaste se desmorona. Unos corren ansiosos al escritorio. Otros respiran profundo y contestan sin prisa. La diferencia no es el carácter. Es si ya tenían "otro día posible" guardado en la cabeza.
Asumir que los planes cambiarán
En negocios, los cambios de planes son el día a día. Reuniones inesperadas, colegas enfermos, proyectos urgentes que saltan adelante. Mientras llames a esto "imprevisto", cada vez te balanceará.

