Los cercanos: los ves cada semana. Los que se fueron: año sin saber de ellos.
Querés mantenerte conectado. Pero "cuando" nunca llega.
Un llamado sin motivo cada mes es el secreto para que la amistad no desaparezca.
Si esperas el momento perfecto, el lazo se rust.
La cercanía física miente sobre la cercanía real
Quien vive al lado: "siempre puedo escribir."
Así pensás. Nunca escribes. La amistad se oxida en silencio.

