Primeras horas del día deciden cómo piensas.
Despertar con teléfono, noticias, otros. Frente a eso. O cinco minutos de luz en la ventana.
Las mañanas son diferentes. Una persona que abre la ventana temprano, su mente es clara todo el día.
El inicio nubla o ilumina
Quién amanece informado desde la cama trae otros dentro. La mente ajena llena el espacio. Llegas al trabajo ya cansado.
Quién abre primero la ventana, sólo respira luz.

