De noche, un cuaderno pequeño abierto en el escritorio. Una línea apenas. El momento del día donde el corazón palpitó, en quince palabras. Eso durante tres años. Hasta que notó: "Ya no pierdo quién soy."
Un día lleno de ruido, la noche sin recuerdo
Juntas, traslados, mails, hogar, atender, confirmar, reportar. Un día tiene muchas acciones, pero anochecida no recuerdas qué pasó. "¿Qué hice hoy?" es coletilla común. No es olvido ni pereza. Es poco tiempo para detenerte frente a tanto.

