Algunas casas te acogen. Otras nunca se sienten de verdad, aunque vivas años.
La diferencia no es dinero. Es si tu mano está en algo, en algún lado.
Alguien pintó una pared entera. No perfecto. Pero suya.
De ese fin de semana en adelante, quiso pasar más tiempo en casa.
Casas entregadas
Decoración de antes, muebles comprados, luces que otros eligieron.
Vives ahí pero no es tuyo. Sientes como casa ajena.

