Redes se sienten vacías cuando buscas cantidad. Nombres, títulos, contactos. Después nadie queda.
Alguien hace veinte años decidió distinto: una amistad profunda por año.
Hoy tiene veinte vínculos reales. Mejor que quinientos nombres.
Cantidad agota vínculos
Eventos nuevos, intercambios rápidos, redes después. Casi no hablan luego.
Cuando necesitas ayuda, no hay quién. Cientos de conocidos, ninguno para conversar en crisis.

